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miércoles, 13 de enero de 2010

Un día de Sol

Hemos empezado el año igual que lo terminamos, con lluvia, esa lluvia tan esperada en el mes de noviembre y que desde que empezó no da tregua, no deja más de dos días seguidos de sol. Este último temporal nos ha dejado en el sur e incluso en Sevilla, una pequeña nevada, muy simbólica, pero no deja de ser curiosa, ya que hacia más de 57 años que no nevaba.

El único día que pude salir al campo, aunque no puede hacer mi trabajo, ya que había demasiada agua, los caminos estaban impracticables y no se podía pasar siendo todo una lámina de agua, pude hacer estas dos fotillos.

Parecía que este año no se iban a ver lechuzas campestres por Doñana, pero el hecho de que esté la marisma inundada y el frío, han hecho que se refugien en su lugar de siempre.

El elanio azul estaba en la Dehesa de Abajo, la cual se ha desbordado, buscando un lugar sin agua donde esperar a que saliera alguna presa para cazar.



Lechuza campestre (Asio flammeus) en Entremuros, Espacio Natural Doñana.
Nikon coolpix 5100 telescopio zeiss


Elanio azul (Elanus caeruleus) en la Dehesa de Abajo, Sevilla.
Nikon D300 sigma 150-500 1/250 seg f6,0 iso 200

martes, 31 de marzo de 2009

El silencio y el bullicio

Desde hace años hay gente que me dice que si no me aburro y no me da cosa el ir solo al campo tantas horas y tantos días seguidos.
Estos días atrás andaba metido en la marisma con el agua a la altura de las rodillas haciendo uno de los censos que más me gustan y que por suerte me brinda mi trabajo y me dio por pensar en esto.
Para mí el poder recorrer los sitios en los que tengo que estar es todo un privilegio que me brinda mi trabajo. El ir solo o acompañado es algo que depende del día, te apetece más o menos, pero de ningún modo se hace pesado o malo. Hay muchos días que lo que te apetece es ir solo, ser totalmente uno más, y sentir que lo único que podría sobrar es justamente el hablar, es preferible estar totalmente en silencio recogiendo datos, poder escuchar y observar absolutamente todo lo que hay alrededor, parece que te quedas sordo de no escuchar voces, gritos, o sonidos que provengan del hacer humano, pero realmente el entorno no está vacío de sonidos a los que nunca se podrían llamar ruidos.
El ir en silencio caminando por el campo hace que puedas escuchar a las ranas cantar, algo que se mueve lentamente en el agua y resulta ser un galápago, el sonido del aleteo de las aves, incluso pudiendo casi decir de que ave se trata en algunos casos. O escuchar el sonido que emiten éstas al interactuar entre ellas.
El bullicio de una colonia de cría, el observar cómo se pelean por el espacio, por cortejar a una hembra, como un macho echa a otro o como dos milanos negros entrelazan sus garras para hacer el cortejo, eso es algo que me brinda la naturaleza casi todos los días y me hace sentir todo un privilegiado, cada vez más integrado en la naturaleza pudiéndome sentir uno más entre tanto ser vivo.
Matasgordas P. Nac. Doñana
Nikon D300 sigma 17-35 Iso 200
Águila calzada con urracas
Nikon D300 sigma 50-500 Iso 400
Baile nupcial milano negro
Nikon D300 sigma 50-500 Iso 200
Cortejo milano negro
Nikon D300 sigma 50-500 Iso 200
Garza real
Nikon D300 sigma 50-500 Iso 200
Morito en vuelo
Nikon D300 sigma 50-500 Iso 400
Lechuza campestre
Nikon D300 sigma 50-500 Iso 800
Morito
Nikon D300 sigma 50-500 Iso 200
Golondrina Daurica
Nikon D300 sigma 50-500 Iso 200



sábado, 21 de febrero de 2009

Bienvenida a la Primavera

Si amigos, no me he vuelto loco aunque si lo esté un poco. Pero el campo, el ambiente huele a primavera, los sonidos que nos rodean son primaverales, tienen un tintineo especial, la luz brilla, todo tienen un color distinto.
Se empiezan a marchar las aves invernantes buscando poco a poco su zonas de cría, empiezan a llegar aves procedentes de África con plumaje nupcial y haciendo cortejo, ya hay espátulas en sus nidos incubando, esto ya no hay quien lo pare.
Doñana tiene una cosa y es que está en continuo cambio, cada día hay algo distinto, no solo los cambios estacionales que son los más pronunciados, sino los diarios, de un día para otro han florecido los ranúnculos, ha verdeado la marisma asomando la castañuela por el agua, florece el romero, las jaras. Y todos los sonidos cambian, la temperatura, el color todo.
A partir de ahora todo se somete a la locura del cortejo, de la floración, a la reproducción, los días se alargan cada más y empieza a hacer más calor.
Sin lugar a duda todo ha cambiado y todo nos sorprende en esta estación tan llena de color.

Laguna del Sopetón, Doñana
Nikon D300 sigma 50-500 f6,3

Cigueña blanca
Nikon D300 sigma 50-500 f6,3

Espátula Común
Nikon D300 sigma 50-500 f6,3

Cigüeña blanca y garza real
Nikon D300 sigma 50-500 f6,3

Charrán común
Nikon D300 sigma 50-500 f6,3

Ratonero
Nikon D300 sigma 50-500 f6,3

Lechuza campestre
Nikon D300 sigma 50-500 f6,3